Lavado de oído (extracción de cerumen) : cuándo es necesario y cuándo NO
Sentir el oído tapado es súper común. A veces es cerumen (cera), otras veces es inflamación, líquido, alergias o incluso un tema vestibular. Por eso, el lavado de oído debe hacerse con evaluación previa: no es “solo limpiar”, es un procedimiento clínico.
¿Qué es el lavado de oído?
El lavado de oído (o irrigación) es un procedimiento que ayuda a remover tapones de cerumen cuando están generando síntomas. Se realiza con técnica y presión controlada, idealmente después de observar el canal auditivo con otoscopio.
¿Cuándo se recomienda?
El lavado puede estar indicado si presentas:
Sensación de oído tapado o presión
Disminución auditiva repentina asociada a cerumen
Zumbido leve que coincide con acumulación de cera
Molestia o incomodidad por tapón
Importante: tener cerumen no siempre es un problema. La cera cumple una función protectora.
¿Cuándo NO se debe hacer (o se debe evaluar con más cuidado)?
Hay situaciones donde el lavado puede ser riesgoso o se debe optar por otro método:
Sospecha de perforación del tímpano
Dolor intenso, secreción o infección activa (otitis)
Cirugías previas de oído (según el caso)
Mareos muy intensos o antecedentes vestibulares relevantes
Tapón muy duro o adherido (puede requerir manejo distinto)
En estos casos, lo correcto es evaluar primero y definir la técnica más segura.
Lo que NO recomendamos hacer en casa
Para evitar lesiones o empeorar el tapón, evita:
Usar cotonitos (empujan la cera hacia adentro)
Introducir objetos (riesgo de lesión y/o infección)
Aplicar agua a presión sin control
“Soluciones caseras” sin indicación profesional
Si tu oído se siente tapado, lo más eficiente no es insistir: es diagnosticar bien.
¿Cómo se realiza el procedimiento en consulta?
En un centro clínico, el proceso suele ser:
Evaluación con otoscopio (se revisa canal y tímpano)
Confirmación de que el lavado es seguro
Irrigación con presión y temperatura controladas
Revisión posterior para confirmar que quedó limpio y sin irritación
Es un procedimiento breve y, cuando está bien indicado, suele dar alivio rápido.
¿Duele? ¿Puede dar mareo?
No debería doler. Puedes sentir presión o sensación rara por el agua.
Puede aparecer mareo leve y transitorio, sobre todo si el oído está sensible o si hay antecedentes vestibulares.
Si hay dolor, mareo intenso o molestias importantes, se detiene el procedimiento y se reevalúa.
¿Qué señales indican que necesitas evaluación cuanto antes?
Agenda una evaluación si presentas:
Dolor fuerte
Secreción o mal olor
Fiebre
Pérdida auditiva brusca que no mejora
Mareos intensos o inestabilidad marcada
Agenda tu evaluación en Vitalimed
En Vitalimed priorizamos la seguridad: evaluamos antes de intervenir y te indicamos la mejor alternativa según tu caso.
CTA sugerido (botón):
📅
💬 Hablar por WhatsApp
